El poder curativo de la fe
Jóvenes universitarios realizan voluntariado en el Hospital infantil Robert Reid Cabral
Santo Domingo
Bajo el nombre de “Siloé”, muchos jóvenes se reúnen, el primer domingo de cada mes, para compartir con los niños enfermos en el Hospital Infantil Robert Reid Cabral de Santo Domingo.
Siloé es parte del movimiento de vida cristiana que desarrolla la institución comunitaria “Acción Universitaria”, fundada en 2007. Es dirigida en Santo Domingo por la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, y con la colaboración de los estudiantes de la Universidad Católica de Santo Domingo. El grupo surge de una inquietud o necesidad de promover un cambio en la sociedad a través de trabajos voluntarios.
En estas jornadas, los voluntarios visitan las unidades de pediatría, cardiología y quemaduras. Los niños comparten con todos estos jóvenes, oran, conversan sobre temas importantes, juegan, reciben catequesis, dibujan, cantan, leen y meriendan.
Siloé tiene un significado especial para las actividades que realizan. Siloé es una piscina donde se entraba, en tiempos bíblicos, a los enfermos, para sanarlos.
Patricia Lins, una de las fraternas, explica que el cambio es de ambos lados. “En una sola mañana que compartamos con los niños enfermos de cáncer, de padecimientos cardíacos, nos ayuda en cierto modo a repensar nuestras vidas, puesto que lo que se ve allá es una realidad cercana y difícil a la vez. Sabemos que no podemos curar sus enfermedades, pero podemos transmitirles esperanza para que así asuman su enfermedad con una perspectiva positiva.”
Dice también que más jóvenes se han ido agregando al movimiento, lo que indica un fuerte compromiso social por parte de la juventud.
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